50 años en un acorde Algarrobal 1966 - 2016

Cristián Donoso (1967) – Eugenio Rengifo (1968)
Enrique Barros (1971-1973 / 1987) – Rafael Rodríguez (1975)


Una mirada a lo que han sido estos 50 Años de Canto en breves notas, anécdotas, testimonios, momentos.

Al calor de la amistad!
Así nacimos a la vida artística en 1966: desde la amistad que surge en el colegio, de jóvenes. En este caso, del Colegio de los Padres Franceses de los Sagrados Corazones de calle Alameda, en Santiago, a mediados de la década del 60. Amigos que coincidieron en su amor por el canto, por nuestra música típica, por las ganas de armonizar las cosas de la vida y de nuestro país junto a los acordes de una guitarra, de la alegría y la esperanza de participar a través del canto en la construcción de un mundo mejor para todos los chilenos. Han pasado los años y son muchos los que se han unido a este canto de amistad, destacando entre ellos las voces de Gustavo Monckeberg, Gerardo Monckeberg, Patricio Vives, Rodrigo Serrano, Antonio Antoncich, José Manuel Ugarte, Cristián Donoso, Juan Edardo Ugarte, Eugenio Rengifo, Enrique Barros, Ignacio Errázuriz, Gonzalo Jiménez, Rafael Rodríguez.

En Cartagena
En el verano de 1966, luego de haber dado sus primeros pasos musicales en el colegio, los entusiastas jóvenes cantores se inscribieron para participar en el Festival de las Playas que se realizaba en Cartagena, representando al balneario de Algarrobo, donde veraneaban los hermanos Gustavo y Gerardo Monckeberg. Se hizo necesario proponer un nombre para el grupo, en el cual se incluyera el lugar de origen. Pero el nombre de Algarrobo quedaba muy despegado de la palabra huasos que también querían incorporar. Entonces, resolvieron bautizarse como Los Huasos de Algarrobal que sonaba más musical. Ganaron el Festival y comenzó la carrera profesional del conjunto. Grabaciones de discos, participación en programas radiales y en la naciente televisión chilena.
Foto centro: Gustavo Monckeberg, Rodrigo Serrano, Gerardo Monckberg, Patricio Vives.

El peregrino de Emaús
La primera grabación del grupo fue para el sello discográfico RCA con los temas Napoleón de Esteban Gumucio y Andrés Opazo, y Por tu ausencia Sergio Sauvalle. Luego, el destacado hombre de radio y de los espectáculos folklóricos René Largo Farías, quien había organizado el Festival de las Playas, los incorporó en un disco larga duración de su programa Chile, ríe y canta.Allí incluyeron otra canción de Gumucio y Opazo: El peregrino de Emaús. El disco era una recopilación con jóvenes intérpretes que nacían a la vida artística y junto a Los Huasos de Algarrobal participaron grupos nuevos como Quilapayún, Mira y Poncho, y otros que han sido claves en la historia de la música chilena de los últimos 50 años.
Foto centro: Gustavo Monckberg, Rodrigo Serrano, Patricio Vives, Gerardo Monckeberg.

Festival de Viña del Mar
La destacada compositora Clara Solovera dio un gran apoyo al grupo en sus inicios. En 1967, les propuso que interpretaran dos de sus creaciones en la competencia folklórica del VIII Festival de la Canción de Viña del Mar. Las tonadas de Clarita Casa colorada y Pájaros de septiembre interpretadas por unos jóvenes Huasos de Algarrobal clasificaron entre las diez finalistas. El primer lugar lo obtuvo “Voy pa’ Mendoza” de Willy Bascuñán interpretada por Los Solitarios.Fue una experiencia muy valiosa para el grupo, el cual tuvo una amplia difusión gracias a este evento. Con los años, los algarrobales regresaron a la Quinta Vergara en 1975 para competir con la tonada “Señora bandera” de Oscar Cáceres y Pedro Flores, la que obtuvo un tercer lugar; y en 1986, participaron con el tema finalista Tonada a mi tierra, una creación póstuma de Jorge Bernales, fundador de Los 4 Huasos, musicalizada por Fernando “Chicho” Silva, que también integró dicho grupo.

Otros festivales
Aquí estamos con el grupo folklórico argentino Los Tucu Tucu, con quienes compartimos en varias oportunidades en el Festival de la Patagonia a comienzos de los 70 y luego en los 80. La última vez que estuvimos con ellos, cantamos juntos en el Casino de Viña del mar, en un show de amistad entre Chile y Argentina. Fue una linda experiencia. Desgraciadamente, este grupo sufrió un fatal accidente automovilístico en septiembre de 2007 en la provincia de Santa Fe cuando viajaban para presentarse en un festival regional. En la oportunidad murieron dos de sus integrantes, Ricardo Romero y Héctor Bulaccio, y quedaron con heridas graves Carlos Sánchez y Roberto Pérez. Esta tragedia puso fin a la existencia del conjunto.Han sido muchos los festivales en los cuales hemos participado, principalmente invitados al show, entre los cuales destacan el Festival del Huaso de Olmué, Festival Folklóricco de San Bernanrdo, Festival de la Cueca y la Tonada en Valparaíso, Brotes de Chile en Angol. En enero de 2016, en Olmué se nos rindió un emocionante tributo por nuestros 50 años de canto frente a 6.000 personas en el Parque el Patagual, el que fue transmitido por Televisión Nacional a todo Chile.
Fotos: Con Los Tucu Tucu en Festival de la Patagonia (1971); en el Alero de Los de Ramón (1970) ; Festival de Olmué (2016): Cristián Donoso, Rafael Rodríguez, Enrique Barros, Eugenio Rengifo.

En la televisión
La historia de Los Huasos de Algarrobal ha estado muy ligada a la televisión desde sus inicios. Entre los programas en que hemos participado destacan Sábados Gigantes, La canción de todos los tiempos, Siempre lunes, Chilenazo, Música para la historia de Chile, Siempre amigos, La gran canción y muchos otros. Allí nuestras canciones han sido anunciadas por las principales figuras de la televisión chilena como Raúl Matas, Don Francisco, César Antonio Santis, Antonio Vodanovic, Enrique Maluenda, Patricio Bañados, Alfredo Lamadrid, Gabriela Velasco, Jorge Rencoret, Juan La Rivera, Una experiencia inolvidable fue nuestra primera presentación televisiva en Estados Unidos en el Canal 42 de Nueva York a mediados de la década del 70. Se hizo un homenaje a los chilenos residentes en ese país con motivo de la celebración de las Fiestas Patrias. Cantamos junto a Jorge Bernales hijo, que nos había acompañado en la gira por el país del norte; y su hermano Francisco, que vivía en Canadá, bajó a Nueva York para bailar una cueca en el programa a los sones de las voces y guitarras algarrobales. El video del programa -en ese tiempo las grabaciones de TV se almacenaban en unos rollos enormes y de gran peso- fue transmitido a lo largo de todo el país en Chile a través de la televisión nacional. A mediados de la década del 90 estuvimos tres años conduciendo el programa Tertulia musical en el canal Gran Santiago Televisión, lo que nos permitió compartir con artistas del ámbito de la música folklórica y popular en más de cien capítulos. Toda una experiencia.
Fotos: con Antonio Vodanovic en TVN “La canción de todos los tiempos”(1977); en el programa “Exito” Canal 13 (Década del 90); en “Cada día Mejor” junto a Alfredo Lamadrid: C: Donoso, R: Rodríguez, E. Barros, E. Rengifo.

Qué bonita es mi tierra
Las canciones de Luis Bahamonde han sido nuestras predilectas para incorporar en los espectáculos en vivo: Fiesta linda, Viva Chile, La bola, En de que te vi y muchas otras. Cuando Gonzalo Jiménez integró el grupo entre los años 1973 y 1987 nos insistió infinitas veces que incorporáramos al repertorio Qué bonita es mi tierra, una tonada de Luis Bahamonde que había tenido bastante difusión en los años 60 y 70. Pasaba el tiempo y la tonada no se incorporaba a nuestro repertorio. Cuando Gonzalo se retiró del grupo, al poco tiempo hicimos un arreglo vocal de este tema y luego lo grabamos para el sello Columbia: se convirtió en uno de los más grandes éxitos que ha tenido el grupo; es la canción más difundida de Los Huasos de Algarrobal en las radioemisoras del país y un número obligado en todas nuestras presentaciones. A raíz del éxito obtenido, el sello Columbia decidió editar un CD con el título de Qué bonita es mi tierra.
Fotos: Gonzalo Jiménez (1974); Antonio Antoncich, Gonzalo Jiménez, Eugenio Rengifo; Cristián Donoso (1974); Portada CD: Rengifo, Barros, Rodriguez, Donoso (1998).

En gira
Junto a nuestras guitarras hemos llevado la canción chilena a muchos rincones de Chile y del mundo. En el país, desde Arica hasta la Antártida se han escuchado nuestras voces entonando tonadas, cuecas, valses o ritmos chilotes ante un cariñoso y cálido público que ha querido compartir con nosotros un momento de alegría y de esperanza ya sea en un teatro, una plaza, una medialuna, una iglesia, una feria, una casa. A través de la música y la poesía hemos querido también reflejar la identidad de nuestro querido Chile a través de presentaciones en América Latina, Estados Unidos, Europa y África. En 1983 participamos en el Festival Mundial del Folklore de Eisteddfod en Johannesburgo, Sud África. En el evento participaban grupos vocales, coros, bailes de los distintos continentes. América Latina estuvo representada por Brasil, Chile y Paraguay. A pesar del idioma, nuestras canciones provocaron una excelente acogida en el público y en el jurado, el que nos premió en dos categorías: grupo folklórico y cuarteto vocal. Este tipo de estímulos nos ha motivado desde un comienzo a mantener una permanente preocupación por entregar siempre lo mejor de nosotros mismos a través de nuestras interpretaciones en el escenario y en las grabaciones discográficas.
Fotos: En Festival Mundial del Folklore, Sudáfrica (1983); Frente a la Basílica San Pedro, Roma: Donoso, Rodríguez, Barros, Rengifo (1993).

Mensajero de la vida
Las canciones de contenido espiritual, de amor y paz, han sido una característica de Los Huasos de Algarrobal desde sus inicios. Tal vez la más representativa de todas ellas es el Mensajero de la Vida, Peregrino de la Paz que todo Chile cantó cuando en abril de 1987 nos visitó el Papa Juan Pablo II. Y volvimos a entonar este Himno 18 años después, en abril de 2005, cuando murió el Santo Padre. Para nosotros fue inolvidable la experiencia vivida en 1993 cuando viajamos a Roma con motivo de la canonización de Teresita de Los Andes y cantamos la canción tomados de las manos del Peregrino de la Paz. La verdad es que desde entonces quedamos marcados con la figura de un papa santo. Su mensaje quedó grabado entre nosotros al igual que entre millones de chilenos que valoramos su bendición en momentos tan difíciles de la vida de nuestro país. Un mensaje que ayudó claramente a luchar por el regreso de la democracia y en el caminar hacia una tierra de encuentro, de un pueblo de hermanos, tarea incansable que no es fácil conseguir…Vamos juntando nuestras manos, cantando como hermanos un canto de unidad…Mensajero de la Vida, Peregrino de la Paz, danos el pan de la palabra, el pan de la esperanza, el pan de la Verdad…
Fotos: Junto al Papa San Juan Pablo II en el Vaticano: Donoso, Rodríguez, Padre Joaquín Alliende, Su Santidad, Barros, Rengifo (1993); (Derecha: Eugenio Rengifo junto al Papa Móvil.

Acompañamiento grabaciones
Desde que iniciamos nuestras grabaciones para discos, hemos cantado acompañados por guitarra junto a eximios instrumentistas, orquestas, grupos. Hemos trabajado con compositores y arregladores musicales. Entre los nombres que se nos vienen a la cabeza están Guillermo Rifo, Sebastián Errázuriz, Luis José Recart, Luciano Valdebenito y muchos otros que han aportado su creatividad en la presentación de temas como Mensajero de la vida (Rifo), Romance de barco y junco (Errázuriz), Volver a los 17 (Recart), El cigarrito (Valdebenito), por nombrar algunos. Pero lo más característico ha sido la grabación de nuestras voces acompañadas por guitarras bien chilenas. En un comienzo, tuvimos el privilegio de grabar con las guitarras de figuras destacadas del folklore y la música popular chilena, como Humberto Campos, Leonel Meza, Eugenio Moglia, y cuequeros como Nano Núñez y Eduardo Parra. Con el tiempo, comenzamos a grabar con nuestras propias guitarras y en las últimas grabaciones hemos incorporado a dos maestros de la guitarra clásica que han querido también aportar a la música folklórica con su arte: Eugenio González, con quien grabamos en 2009 el CD Desde la raíz, y Raúl Céspedes, que nos acompañó en el CD de los 50 años publicado en 2016. Hay muchos otros músicos que han estado cerca de nosotros en la historia de nuestras grabaciones y a todos ellos les agradecemos el valioso aporte que nos han regalado apara enriquecer nuestro canto.
Fotos: Guillermo Rifo, Sebastián Errázuriz, Eugenio González, Raúl Céspedes, Luis José Recart.

Testimonios

Cristián Donoso
Para mí los Huasos de Algarrobal son una parte absolutamente inseparable de mi vida. Pasé toda mi juventud ligado al grupo y nunca podré olvidar todas las vivencias, tanto familiares –cuantas veces salimos a cantar achoclonados y en familia- como las notables experiencias con el grupo en cuántas giras inolvidables tanto en Chile como en el extranjero. Considero nuestro trabajo como un efectivo aporte a la difusión de la música de raíz, tratando siempre en lo posible la búsqueda de arreglos que le den a nuestro canto algo novedoso y que sea del gusto general (algunas veces nos vamos al chancho, hay que reconocerlo). Y con el correr de los años nos damos cuenta que nuestro motor sigue funcionando con tantas ganas gracias al increíble cariño del público. Ojalá podamos seguir dignamente algunos años más y seguir disfrutando de algo que ha sido fundamental para la vida del conjunto: la gran amistad.
Foto 2: Cristián Donoso junto a Ray Conniff y Eugenio Rengifo.

Eugenio Rengifo
Los Huasos de Algarrobal han sido mis compañeros de ruta prácticamente por toda una vida. Han sido un verdadero alimento para el espíritu. Su canto me ha colocado en el centro de mí mismo cada vez que experimento estrés o debo sortear piedras en el sendero del día a día. Aprendí a jugar con las voces, a crear canciones, a proponer armonías y arreglos para entonar un himno en grupo que le regale poesía y música a nuestra gente: hombres, mujeres y niños, del norte y del sur, que hacen grande a nuestro querido Chile mirando lo imponente de la cordillera y lo grandioso del mar para construir un país donde todos tenemos cabida. Mi familia ha crecido al ritmo de hermosas canciones que hemos interpretado con mucho cariño y pasión. En estos 50 años de vida del grupo, sólo cabe agradecer a Dios por estos dones que nos ha regalado y al público que ha compartido con nosotros una melodía y palabras que invitan a la hermandad, la solidaridad y la paz.
Foto 2: junto a Pedro Vargas (1978). Foto 4: Junto a Catalina Rengifo, Productora de Los Huasos de Algarrobal.

Rafael Rodríguez
Los huasos de Algarrobal han sido para mí una necesidad de vida que se ha convertido. en el tiempo, en una verdadera fuente de paz y en un gran alimento para el espíritu, lo que naturalmente ha gravitado en mi familia, en mis grandes amigos en el canto y. de alguna manera, también, en los chilenos en general. La música y el canto han sido el canal que nos ha llevado a lo largo de la vida hasta grandes personalidades en distintos lugares del mundo. Pero lo que ha sido más significativo para mí es haber tocado el alma de los chilenos y, sobre todo, de los más necesitados. A través del canto algarrobal y a través de las canciones de Eugenio Rengifo, específicamente el Mensajero de la Vida, Chile, en ese entonces absolutamente dividido, se convirtió en un gran coro, cantando todos juntos como hermanos, a la visita más ilustre que ha tenido este país: S.S. Juan Pablo II. Los chilenos todos, hasta el día de hoy, nos hacen sentir su cariño y su profundo agradecimiento a través del aplauso y a través de los cientos y miles que nos han saludado personalmente en estos 50 años, algunos de ellos en la calle y otros después de nuestras presentaciones. Este abrazo cariñoso de nuestros compatriotas es el premio más gratificante que puedas recibir; te hace sentir orgullo del bueno y, al mismo tiempo, pleno y más que recompensado. Todo gracias a Dios, al apoyo de mi señora y mis hijos y a través del canto algarrobal.
Foto 3: junto a Hernán Velasco (Los Quincheros), la compositora María Angélica Ramírez y Fernando “Chicho” Silva (Los 4 Huasos).

Enrique Barros
Los Huasos de Algarrobal han sido mucho más que un hobby, más que una agrupación de amigos: han sido una forma de vida. Sobre todo, si consideramos que me integré al conjunto cuando tenía 17 años; de hecho, estaba todavía en el colegio. Mis amigos Algarrobales me han permitido cumplir con los sueños de familia: no terminar nunca de entregar la música chilena a nuestros compatriotas de la mejor manera posible. Y por último, si Dios me entregó mis talentos, sé que algún día tendré que responder por lo que hice de ellos y, créanme, el ayudar a mantener vivas nuestras raíces y dar alegría a nuestros compatriotas me deja tranquilo para el juicio final”.
Foto 2: junto a sus hermanos Alonso, Cristián, Álvaro; Enrique, a la derecha.

Mayo 2016

Los Huasos de Algarrobal

A comienzos de la década del 60, cuatro jóvenes estudiantes del Colegio los Padres Franceses de Santiago se embarcaron en una aventura musical que, con el paso de los años, daría vida a uno de los grupos de música chilena más destacados: LOS HUASOS DE ALGARROBAL. Su inspiración provenía de dos cuartetos vocales triunfadores de comienzos y mediados del Siglo 20: Los 4 Huasos y Los Huasos Quincheros. Influyó también en ellos otro grupo nacido al alero de su colegio a fines de la década del 50: Los Huasos Colchaguinos. En este último conjunto cantaban Javier Cerda, quien posteriormente fundó Los Perales, y Rafael Rodríguez, actual integrante de Los Huasos de Algarrobal.


En su etapa de formación, el conjunto fue liderado por los hermanos Gustavo y Gerardo Monckeberg, quienes junto a Patricio Vives y Rodrigo Serrano lograron alcanzar el profesionalismo en el verano de 1966, cuando ganaron el Festival de las Playas realizado en Cartagena. Para esa ocasión, tenían que presentarse con un nombre artístico y, como estaban veraneando en Algarrobo, estos cuatro amigos no encontraron nada mejor que pasar a llamarse LOS HUASOS DE ALGARROBAL. Era la época de gloria del neofolklore, con representantes tan destacados como Los Cuatro Cuartos, Las Cuatro Brujas, los hermanos Angel e Isabel Parra, Patricio Manns, Pedro Messone y tantos otros. Ese mismo año, efectuaron sus primeras grabaciones para disco, bajo la dirección de su descubridor, René Largo Farías, quien conducía en Radio Minería el conocido programa Chile ríe y canta, donde los entusiastas jóvenes también ganaron un importante festival folklórico. Fue Largo Farías, justamente, quien los instó a grabar El peregrino de Emaús, de Los Perales, para un álbum compilado de varios artistas del sello Emi Odeon. A los pocos meses, el sello RCA Víctor los contrató como artistas exclusivos y grabaron un single 45 con los temas Napoleón, de Andrés Opazo, otro integrante de Los Perales; y Por tu ausencia, una tonada de Sergio Sauvalle. Junto a estas grabaciones comenzaron sus presentaciones en televisión, lo que les abrió las puertas al mundo del espectáculo nacional.


En 1967, LOS HUASOS DE ALGARROBAL participaron en el Festival de la Canción de Viña del Mar con dos canciones de la conocida compositora Clarita Solovera: Casa colorada y Pájaros de septiembre, con las que obtuvieron el cuarto y quinto lugar de ese concurso. Dos años más tarde, pasarían a formar parte del elenco estable del sello Polydor, de Philips Chile, donde grabaron cerca de 40 canciones hasta 1972, en tres álbumes de larga duración y algunos discos 45. En esta primera época del conjunto hubo una alta rotación de integrantes, ya que, una vez finalizados los estudios del colegio, muchos de ellos no pudieron seguir cantando debido a nuevas actividades que iban asumiendo, sobre todo aquellas relacionadas con los estudios superiores. Además de Serrano, Vives y los hermanos Monckeberg, formaron parte del conjunto en estos años Antonio Antoncich, José Manuel Ugarte, Cristián Donoso, Juan Eduardo Ugarte, Eugenio Rengifo, Enrique Barros, entre otros.


A comienzos de 1973, con una carrera artística ya reconocida en el ambiente nacional, se retiró del grupo Rodrigo Serrano y fue reemplazado por Ignacio Errázuriz. Junto a este último, Cristián Donoso, Eugenio Rengifo y Enrique Barros continuaron con la labor artística iniciada por sus fundadores. Firmaron contrato de exclusividad con el sello Emi Odeon, donde grabaron más de 30 canciones del repertorio folklórico, con dos álbumes de larga duración y cerca de media docena de discos 45. Ese mismo año 1973, Ignacio Errázuriz tuvo que abandonar el conjunto por razones laborales y fue reemplazado por Gonzalo Jiménez. A los pocos meses, se retiró Enrique Barros, quien se fue a vivir a Ecuador. Fue entonces cuando reingresó Antonio Antoncich, quien se mantuvo como titular hasta 1975, año en que se incorporó a Rafael Rodríguez para reemplazarlo.


Desde entonces, LOS HUASOS DE ALGARROBAL mantuvieron una conformación que no sufrió alteraciones durante 14 años, lo que permitió consolidar definitivamente su carrera artística, con la participación de Cristián Donoso, segundo tenor y abogado; Eugenio Rengifo, barítono y periodista; Rafael Rodríguez, primer tenor y arquitecto; y Gonzalo Jiménez, barítono y abogado. Todos ellos titulados en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Fue en este período cuando se definió el característico estilo vocal del grupo y cuando grabaron sus mayores éxitos, realizaron numerosas giras nacionales e internacionales, y cuando se consagraron en la televisión chilena. Entre los éxitos de esos años destacan creaciones de Eugenio Rengifo como Deja que los niños vengan, Basilia Chamaca Challada o María camina, además de sus novedosos arreglos para clásicos de la canciòn chilena como Mi caballo blanco, Yo vendo unos ojos negros o Gracias a la vida. Los aplausos de la crítica y del público los hizo acreedores a los premios más importantes del espectáculo musical chileno, además de coronarse como ganadores en el Festival Mundial del Folklore realizado en Sudáfrica el año 1983. En 1987 Gonzalo Jiménez se retiró de LOS HUASOS DE ALGARROBAL para dedicarse de lleno a la actividad académica. A raíz de ello, reingresó al conjunto Enrique Barros, quien había vuelto a Chile a mediados de los 80. Barros, ingeniero mecánico de la USACH, fue clave en proporcionarle al grupo una armonía vocal más amplia y completa gracias a su característica voz de bajo.

A partir del 87 y hasta la fecha, LOS HUASOS DE ALGARROBAL han mantenido sin  variaciones su conformación de Donoso, Rengifo, Barros y Rodríguez. Han seguido desarrollando una actividad artística de primer orden, con nuevas grabaciones de discos, más giras por el país y el extranjero, con periódicas presentaciones en los principales escenarios y festivales. En estos últimos 20 años, han marcado importantes hitos, como fue la creación e interpretación del Himno Oficial de la visita de Su Santidad el Papa Juan Pablo II a Chile Mensajero de la vida en 1987, y la entrega a todo el país del Himno Oficial de la Canonización de Teresita de Los Andes, la Carmelita del Consuelo en 1993. Ese mismo año se presentaron en la Basílica de San Pedro y en la Sala Paulo VI frente al Papa y a miles de chilenos que los aplaudieron en un gesto de reconocimiento a su importante aporte a la canción popular chilena. Hoy por hoy han pasado a formar parte de un sitial de honor entre los grandes grupos de la canción chilena y se mantienen vigentes gracias a su acostumbrado profesionalismo, su innegable calidad vocal, su inconfundible estilo y un repertorio que alterna sus propias creaciones con temas inmortales de la canción chilena.
Durante 2011, con motivo de sus 45 años de canto, el grupo editó el libro Los Huasos de Algarrobal: por el alma de Chile, el que reúne la historia contada por Eugenio Rengifo, además de incluir un CD con 24 de sus mejores éxitos.

Septiembre 2011


Integrantes Titulares 1966-2011

Gustavo Monckeberg (1966-1967)
Gerardo Monckeberg (1966-1967)
Patricio Vives (1966-1968)
Rodrigo Serrano (1966-1972)
Antonio Antoncich (1967-1968 / 1973-1974)
José Manuel Ugarte (1967-1969)
Cristián Donoso (1968-        )
Juan Eduardo Ugarte (1968-1971)
Eugenio Rengifo (1969-        )
Enrique Barros (1971-1973 / 1987-  )
Ignacio Errázuriz (1973-1973)
Gonzalo Jiménez (1973-1987)
Rafael Rodríguez (1975-        )